MIENTRAS EL MONTE ESTÁ

Ayer se realizó la tercera movilización para el archivo del proyecto de ley del bosque nativo. Marcharon más de 20 mil personas.

Un chico de no más de 10 años se pone la estructura de cartón y persigue al “árbol”. Son cuatros lados pintados de verde y con una “pala” al frente. Se trata de una topadora. El lado trasero dice “GAMA” y a los costados una foto de José Manuel De la Sota y una del gobernador Schiaretti. La gente mira la topadora perseguir al “árbol”. Cartón largo y redondeado, pintado en casa. Camina gracias a otro de los niños.

La escena ejemplifica lo que viene pasando hace años en el mote nativo de la provincia de Córdoba. Sin embargo, esa imagen que todos nos imaginamos representa solo la forma tradicional de desmonte. Actualmente se acude al desmonte químico. “Intentan justificar sistemas de producción extremos”, dijo Cristian Schneider (CODEBONA) en una entrevista la semana pasada.

Con aproximadamente dos cuadras de gente, la Coordinadora por la Defensa del Bosque Nativo volvió a encabezar una masiva marcha para generarle presión al gobierno. Saben que desde Unión Por Córdoba decidieron posponer el tratamiento del proyecto de ley hasta después de las elecciones.

Schiaretti venía planteando el discurso del “consenso” para sancionar la normativa. Los ediles de CAMBIEMOS no se plegaron a la medida en diciembre pasado y U.P.C. no quiere votar la ley en soledad. “No quieren pagar el costo político que otras veces han pagado. El repudio al proyecto de ley del gobierno los terminó de poner en jaque”, aseguró el legislador Ezequiel Peressini (FIT).

A pesar de que algunas fuentes policiales vieron 4 mil personas, desde la organización afirmaron que más de 20 mil estuvieron presentes. Una víbora de tela se abría paso entre la multitud, las bicicletas, los cochecitos y las rastas.

Le pregunté a la bióloga Sabrina Villalba sobre la función de la fauna en el bosque. “Muchos grupos de animales ofrecen servicios ecológicos indispensables, por ejemplo, dispersión de semillas, polinización, descomponedores, controladores de plagas”.

Como antes, los partidos políticos al fondo y los niños al frente. Una especie de brete con cintas de seguridad y padres limita el espacio donde corren los chicos.

Una suerte de animadora les canta: “¡Juguemos en el monte, mientras el monte está! ¿Monte está?”. Luego corren de un punto al otro del cuadrilátero no sin algunos ansiosos que cruzan la línea de salida antes de tiempo.

Detrás de la bandera de CODEBONA hay algunas caras conocidas de la bancada del Frente de Izquierda. A las 19 ya doblaron la esquina de 27 de abril y se van preparando para llegar al escenario.

Lo colorido y alegre de la marcha no cambió con respecto a las anteriores. ¿Hay algún avance? Para Peressini el gobierno los subestimó: “El gobierno estaba convencido que en diciembre del año pasado la aprobaba”.

Al momento las movilizaciones lograron generar algún resentimiento en la sanción de la ley, un estiramiento de plazos. El apoyo de personalidades populares influyó en que la Unicameral no siguiera adelante. Schneider afirma sin titubear que la sensibilidad de esos artistas genera “un marco de solidaridad, de acompañamiento, de unión y de esperanza”.

¿Las organizaciones ambientalistas ganaron la calle?
Si, ese es nuestro ámbito de tránsito. Donde nos podemos comunicar, construir y es una representación casi simbólica de lo que significan los espacios de participación. Es casi una alegoría al bosque.

Es difícil pensar que los cordobeses hoy entiendan de esa manera la calle. Una señora en la parada del 80 se queja con otra: “Si no son uno son los otros”. Esto nos lleva a la discusión sobre las medidas de fuerza en la ciudad. ¿Cómo en este sentido explicamos las consecuencias del desmonte? Y el rol que le cabe a los funcionarios y empresarios en este conflicto.

Gritar
La batalla discursiva puede agudizarse. Los agroempresarios pretenden presentar al norte cordobés como una oportunidad de desarrollo. Schneider plantea que es manipulatorio el argumento: “La falsa dicotomía de que tenemos que alimentar a miles de millones de personas y por lo cual cualquier sistema de producción es válido es una falacia”. Hasta el 2014, nuestro país producía alimento para diez veces la cantidad de habitantes, según la FAO.

Al menos 7 filas de personas se abrazan, se mueven de un lado a otro y cantan la consigna: Somos el bosque que marcha. Se sueltan, bailan y retumban alaridos.

Representan la apropiación del espacio público. Peressini dice que se ganaron el lugar en los medios porque no los pudieron esconder. “Nosotros ganamos con la movilización la escena política. Si no hubiéramos salido a hablar con (Doña) Jovita, con el Rally (Barrionuevo), armar las asambleas en el interior, formar la Coordinadora, el gobierno hubiera ganado la escena política”

Finalmente se muestra optimista pero tajante. “Esto abierto no puede seguir. O derrotamos la política del gobierno sobre el bosque nativo o el gobierno la aprueba”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s